Academia de Buenas Letras de Granada

NOTICIAS

Se encuentra usted en el sitio web oficial de la Academia de Buenas Letras de Granada, institución creada en 2001 por la Consejería de Educación y Ciencia de la Junta de Andalucía.

Aquí tiene acceso a información institucional, a publicaciones en línea tales como el Diccionario de Autores Granadinos, el Boletín de la Academia de Buenas Letras de Granada, todos los discursos académicos pronunciados en sesiones públicas solemnes, además de a libros descatalogados recuperados para los lectores mediante su digitalización, entre otros documentos, imágenes e informaciones de interés. También se ofrece información de actividades, premios, noticias, etcétera.

 

PROPUESTA DE CREACIÓN DE LA

ACADEMIA DE BUENAS LETRAS DE GRANADA EN 1994

 

El 18 de abril de 1994 los escritores Elena Martín Vivaldi, Francisco Izquierdo, Rafael Guillén, Manuel Villar Raso, Antonio Carvajal, Antonio Sánchez Trigueros y Luis García Montero, constituidos en Comisión gestora, firmaban un escrito dirigido a la Junta de Andalucía en el que exponían la necesidad de fundar la Academia de Buenas Letras de Granada, dado el espléndido desarrollo e historia de las letras e instituciones literarias en Granada. Ese informe, redactado por Antonio Sánchez Trigueros, recogía en apretada síntesis los argumentos y nombres literarios que justificaban la solicitud. En su primer párrafo se podía leer: “Una larguísima tradición en el ejercicio de la escritura artística ha afianzado la imagen de Granada en el mundo como ciudad literaria por excelencia, tanto por las aportaciones de sus más celebrados cultivadores como por su carácter de foco de cultura y lugar de encuentro de escritores españoles y extranjeros, que se han sentido atraídos por los avatares de su historia, por sus especiales características de ciudad de arte y por su vida y ambiente culturales”.

El informe continuaba afirmando la existencia de una historia literaria propia desarrollada en íntima conexión tanto con la historia literaria universal como con la específicamente española. Luego se sucedían en el mismo los nombres e instituciones que daban pie a la petición, comenzando en los del periodo árabe de la ciudad y llegando a los coetáneos de los años noventa del pasado siglo. Además, Granada contaba con una tradición histórica a este respecto en la que se pretendía asentar la nueva academia: la Academia literaria de los Granada Venegas, la Academia de Santiago, la Academia del Trípode, la Cuerda Granadina, la tertulia del Carmen de las Tres Estrellas, el Liceo de Granada, la Academia de Bellas Artes, el Centro Artístico, la Cofradía del Avellano, la tertulia del Rinconcillo del Café Alameda y la tertulia Versos al Aire Libre, entre otras mencionadas en un arco temporal que va desde el siglo XVI al XX.

Algunos nombres y datos vienen a corroborar el protagonismo que Granada había tenido en el devenir de las letras españolas. Así, el encuentro en la Granada imperial de Carlos V del poeta Boscán con el embajador veneciano Andrea Navagero en relación con ciertos usos poéticos incorporados a nuestra lengua; el diálogo vivo entre Ángel Ganivet y Miguel de Unamuno en uno de los momentos cruciales de la historia y cultura de España; la plural obra de Federico García Lorca tanto en lo que respecta a la poesía como al teatro, sin que se olviden otros nombres próximos como los de Francisco Ayala o lejanos como los de Diego Hurtado de Mendoza, Fray Luis de Granada, Pedro Soto de Rojas o Francisco Martínez de la Rosa, por citar sólo a los que ya son historia. Para subrayar la relevancia de las letras granadinas actuales, sólo se deja aquí consignado el hecho de que en Granada conviven tres Premios Nacionales de Poesía. Se trata de los poetas Rafael Guillén, Antonio Carvajal y Luis García Montero.

 

LA ACADEMIA, ENTRE EL MODELO DIECIOCHESCO Y EL SIGLO XXI

 

La Academia de Buenas Letras de Granada, creada por el decreto 198 / 2001 de la Consejería de Educación y Ciencia de la Junta de Andalucía, de 8 de septiembre, alcanza a alimentarse tanto de la tradición propia ya referida como del modelo académico general dieciochesco, un modelo este que propició la creación de unas instituciones de derecho y autoridad públicos que vinieron primero a conformar y luego a formar parte del sistema cultural de las ciencias, de las artes y de las letras, lo que supuso apostar por un sistema cultural complejo que hundía sus raíces en el humanismo renacentista y cuyos mayores logros fueron la ciencia y la consecución del arte como sistemas diferenciados. Frente al saber fundado en la revelación divina y frente a la cultura basada en el principio de la autoridad y de la religión, se persiguió un conocimiento racional y crítico y un arte y una literatura autónomos.

El nombre de esta Academia se debe al deseo de ubicarse en ese modelo dieciochesco que reconoció en el sintagma ‘buenas letras’ un modo de aludir a la erudición literaria y a cierta perspectiva moral aliada a la propiamente estética que, muy de aquel siglo, deberían cumplir instituciones como las de las academias. De ahí que ya en el artículo primero de los Estatutos de esta Academia se exija a la misma la divulgación del conocimiento de la literatura y la promoción de su aprecio y valoración; la recopilación y conservación de libros, escritos y manuscritos, y cualquier documento relacionado con la literatura; la edición de obras de interés o inéditas; la formación de una biblioteca especializada con colecciones referentes a los conocimientos cultivados; la organización de conferencias, cursos, concursos y seminarios, esto es, la promoción del estudio y cultivo de las buenas letras, la estimulación de su ejercicio, y contribución a ilustrar la historia de Granada, de Andalucía y de España.

 

DE LA CONSTITUCIÓN DE LA ACADEMIA EN 2002 A HOY

 

Los siete primeros académicos que fueron nombrados para constituir la Academia e iniciar así su funcionamiento —Rosaura Álvarez, Antonio Chicharro, Pilar Mañas, Justo Navarro, Arcadio Ortega, José Carlos Rosales y Andrés Soria Olmedo— cumplieron con lo dispuesto en la Disposición transitoria primera de los Estatutos. Todo ello bajo la labor de Arcadio Ortega (2002-2008), primer presidente de la misma, presidencia que posteriormente ha recaído en Antonio Sánchez Trigueros (2008-2012) y Antonio Chicharro (2012-continúa). Así, se eligieron nuevos académicos, con la voluntad de hacer de la Academia un órgano de integración y reconocimiento de la pluralidad y calidad de las letras granadinas; se elaboraron el reglamento y normas internas de funcionamiento; se dotó de una sede a la Academia —hoy en el número 2 de Almona del Campillo, de Granada, y con anterioridad en la Casa de las Chirimías, en el Paseo de los Tristes también de Granada—; se celebraron las primeras sesiones públicas con la edición de los discursos pronunciados en las mismas; y se hizo una programación anual de actividades literarias. Luego, vendría la creación de la colección de libros Mirto Academia, en la que se publican tanto obras de creación como estudios literarios de los propios académicos; la creación del Premio “Francisco Izquierdo” de Literatura Granadina; la elaboración del Diccionario de Autores Granadinos; la creación de la columna de opinión en el diario Ideal de Granada que, con el nombre “De buenas letras”, publica artículos escritos por los miembros de la Corporación; la creación de la colección de libros Mirto Joven en colaboración con la Concejalía de Juventud del Ayuntamiento de Granada; la digitalización de libros; la presencia en jurados de premios como el Internacional de Poesía Federico García Lorca-Ciudad de Granada, Granajoven de Poesía y Prosa y Relatos cortos de Ideal, es decir, un sostenido programa anual de trabajo en beneficio de la cultura literaria de Granada y sus usuarios que mediante el presente sitio web se abre a nuevos lectores interesados.